Tras casi ocho años de viaje por América, una pareja de buceadoras de Argentina concretó un momento clave en sus carreras: llegar hasta Alaska, el punto más alto del continente, en una travesía que mezcla turismo y trabajo. (Argentina: ¿Cómo llegar a Buenos Aires desde Chile?)
De Argentina a Alaska: el largo camino de buceadoras trasandinas por América
Florencia Cernuschi y Gise Ares llevan casi ocho años recorriendo América desde Argentina en su van, con un proyecto que combina viajes, buceo y trabajo remoto.
Florencia Cernuschi y Gise Ares, buceadoras de Argentina detrás del proyecto Calimba.
Florencia Cernuschi y Gise Ares recorren el continente americano a bordo de Calimba, su casa rodante, mientras desarrollan sus actividades profesionales, documentan las experiencias que encuentran en el camino y bucean.
La llegada a Alaska
En agosto, tras alrededor de 101 mil kilómetros de ruta y años de recorrido, consiguieron uno de los grandes hitos de su carrera: alcanzar Prudhoe Bay, en el extremo norte de Alaska.
La llegada representa un hito para ambas viajeras que eligieron recorrer el continente lejos de los circuitos turísticos tradicionales. En lugar de visitar destinos durante unos pocos días, su experiencia se construyó a partir de permanecer en movimiento, conocer comunidades, atravesar fronteras y descubrir diferentes paisajes tanto sobre la superficie como bajo el agua.
La propuesta es observar cada destino desde una doble perspectiva: la que ofrece la ruta y la que aparece al sumergirse, combinación que convierte al proyecto en una experiencia integral que reúne turismo de aventura, viajes de larga duración, naturaleza y buceo.
Conciliación entre turismo y trabajo
El hito para ambas buceadoras destaca aún más tras un periodo que además de los viajes y las experiencias nuevas, estuvo marcado por la conciliación de la vida laboral con los viajes.
Tanto Florencia (Lic. en Relaciones Públicas y Coach Ontológica) como Gise ( Lic. en administración de empresas y Data analytic) trabajan de manera remota mientras recorren el continente.
Durante la travesía, fueron desarrollando diferentes actividades, mentorías y proyectos profesionales que les permitieron sostener los gastos de su vida en movimiento: combustible, mantenimiento del vehículo, alimentación, conectividad satelital, seguros, documentación, equipamiento y reparaciones, entre otros.
“Muchas veces las personas ven una foto de Alaska y piensan únicamente en el destino. Pero detrás de esa imagen hay 8 años de decisiones, trabajo, planificación, 101.000 kilómetros y muchos momentos en los que tuvimos que resolver problemas que nadie ve", señalaron las buceadoras.
La nueva etapa para Calimba
La llegada a Alaska abre además una nueva etapa, con el desafío de continuar explorando un territorio que ofrece una enorme diversidad de paisajes y ecosistemas extremos. El objetivo ahora es documentar y continuar descubriendo el continente desde una perspectiva que combina aventura, buceo y vida nómada.
El proyecto comparte su recorrido a través de canales digitales como YouTube e Instagram, mostrando con transparencia la vida cotidiana detrás de la ruta.
Si quieres conocer más sobre la iniciativa pincha el siguiente link de Calimba y descubre la travesía de ambas buceadoras.

