La Región del Maule ofrece una mezcla única de paisajes naturales, experiencias al aire libre y sabores locales que la convierten en un destino ideal para recorrer este verano. Entre bosques, ríos, viñedos y kilómetros de costa, el Maule atiende tanto a viajeros activos como a quienes buscan descanso junto a la naturaleza.
Paisajes, naturaleza y experiencias al aire libre marcan los imperdibles de la Región del Maule, un destino ideal para disfrutar el verano entre montañas, ríos, viñedos y costa.
Desde trekking en parques espectaculares hasta rutas gastronómicas entre viñas y playas tranquilas, aquí te presentamos los 5 imperdibles de la Región del Maule -según chileestuyo- para planificar tus vacaciones estivales con lo mejor de su naturaleza, cultura y gastronomía.
Cajón del Río Achibueno: naturaleza virgen y aventura en aguas cristalinas
El Cajón del Río Achibueno es un santuario natural ubicado en la precordillera maulina, reconocido por su entorno de vegetación frondosa, aguas claras y formaciones rocosas que invitan a exploraciones al aire libre. Este destino es ideal para quienes buscan actividades como trekking, pesca deportiva, baños en pozones naturales o simplemente caminar por senderos inmersos en el bosque andino.
Además de los paisajes impactantes, el área ofrece corredores naturales perfectos para la fotografía, campings tranquilos y la posibilidad de realizar cabalgatas en un ambiente casi intacto. La ruta por el cajón es una experiencia apta tanto para viajeros independientes como para quienes prefieren salidas guiadas, con la ventaja de estar a solo unas horas desde Talca o Linares.
Parque Nacional Radal Siete Tazas: cascadas, trekking y pozones emblemáticos
El Parque Nacional Radal Siete Tazas es uno de los destinos más emblemáticos del Maule y un imperdible para el verano 2026, reconocido por sus impresionantes formaciones geológicas y pozones de agua cristalina esculpidos por el río Claro.
Durante la temporada estival, el parque habilita rutas de trekking para distintos niveles, desde paseos familiares hasta excursiones más exigentes que llevan a miradores como Velo de la Novia, Salto La Leona y los pozones consecutivos que dan nombre al lugar. Explorar estas senderos ofrece la oportunidad de apreciar bosques de coigües, robles y avellanos, así como especies de fauna local.
Reserva Nacional Altos de Lircay: senderos cordilleranos y naturaleza biodiversa
La Reserva Nacional Altos de Lircay, ubicada a poco más de una hora desde Talca, es un destino de montaña que sobresale por su diversidad biológica y sus oportunidades de trekking de alta montaña.
Los senderos atraviesan bosques nativos, quebradas y elevaciones que ofrecen vistas espectaculares de la cordillera maulina y zonas alpinas. Rutas como El Enladrillado y el Valle del Venado permiten conectarse profundamente con la naturaleza y observar especies vegetales y animales que no se encuentran en otros sectores. Este entorno se complementa con zonas habilitadas para acampadas, picnics y observación de aves, lo que lo hace atractivo tanto para familias como para excursionistas expertos.
Valle de Curicó: enoturismo, cultura y huella vitivinícola
El Valle de Curicó es uno de los referentes del enoturismo en Chile, reconocido por sus viñedos, producciones de cepas premium como Carmenere y Sauvignon Blanc, y una cultura vitivinícola que se expresa tanto en tours como en experiencias gastronómicas.
Además de las bodegas, la zona ofrece rutas en bicicleta entre parras, degustaciones guiadas y eventos locales que celebran las cosechas y tradiciones rurales. Curicó, como ciudad principal del valle, conserva además un patrimonio arquitectónico y plazas con vida urbana, lo que permite combinar experiencias de campo con paseos culturales.
Costa Maule: playas, acantilados y gastronomía marina frente al Pacífico
La Costa del Maule se distingue por sus extensas playas, acantilados y tradición pesquera, siendo un destino ideal para quienes buscan mar y descanso sin grandes multitudes. Sectores como Constitución, Iloca, Duao y Pelluhue ofrecen espacio para caminatas al atardecer, deportes acuáticos suaves y exploración de reservas naturales costeras.
Además, la zona costera se caracteriza por su oferta de mariscos frescos y platos típicos que reflejan el patrimonio pesquero del Maule. Desde caldillos hasta empanadas de mariscos, la gastronomía local se complementa con paisajes marinos y actividades como pesca recreativa, surf para principiantes y observación de aves, haciendo de la costa un panorama veraniego completo.
Otras noticias que te pueden interesar
Playas de la Región de Coquimbo: los balnearios imperdibles para disfrutar el verano
Arica celebra el Carnaval Andino con la Fuerza del Sol: conoce los detalles de la fiesta
Mercado París-Londres: el barrio histórico de Santiago que se transformó en un polo turístico urbano
Temas relacionados


