Inicio

Otra mirada sobre Perú

Sobre la costa oeste se dibuja una ruta fascinante que va desde su capital, Lima, hasta las Líneas de Nasca en la Región de Ica. Un recorrido de casi 300 km. que ostenta diversidad cultural, sabores regionales, huellas históricas y una extensa reserva natural.

Perú es un país con 10 mil años de historia y un abanico de paisajes, colores, sabores y tradiciones. Internacionalmente conocido por las ruinas de Machu Picchu, sabe redefinirse más allá de este referente y ofrecer rutas alternativas y atractivos turísticos. La costa central es uno de ellos: una visita que comienza en su cosmolita capital y finaliza, camino al sur, sobrevolando los magníficos dibujos sobre piedra de la antigüedad, atribuidos a la cultura Nasca.
Lima alberga hoy a 8 millones de habitantes, es el centro político y social de Perú y en 1991 se convirtió en Patrimonio Cultural de la Humanidad por la arquitectura colonial que conserva. Es además la puerta de entrada a un país que supo sobreponerse a lo largo de su historia a conquistas, inquisiciones, vaivenes políticos, aludes y terremotos.
La ciudad mantiene un destacado legado de influencias culturales, presente en sus museos, galerías de arte, producciones teatrales y exhibiciones culturales de primer nivel. Neurálgica durante el virreinato, la riqueza arquitectónica de la época se resume en el Convento de San Francisco, la Plaza Mayor, la Catedral del Siglo XVI, la basílica, el Convento de Santo Domingo y el Palacio de Torre Tagle.
Las iglesias de la ciudad son un recorrido imperdible. En un tramo reducido se emplazan la Catedral de Lima y la iglesia de San Francisco, ambas unidas por los pasadizos subterráneos de sus catacumbas, y la iglesia de Las Nazarenas, famosa en todo el país por la peregrinación en octubre.
Por otra parte, los aires cosmopolitas de Lima le permiten combinar arte, moda, cultura y noches interminables de diversión. Al interior de sus barrios se gestan movimientos musicales que fusionan los vientos ancestrales con tambores africanos, rasgueos peninsulares, bajos jazzeros y percusión rockera. El intrigante Barrio Chino atrae con sus parques de aguas multicolores e iglesias mestizas, la zona empresarial de San Isidro con sus edificios vanguardistas y el bohemio distrito de Barranco con sus casonas de mediados del siglo XX, el Puente de los Suspiros y su cercanía al mar.
Párrafo aparte para el distrito de Miraflores. Polo turístico y hotelero que cuenta con teatros, cines, galerías de arte y complejos comerciales como el centro turístico y de entretenimiento Larcomar.

Un referente gastronómico

Lima fue fundada el 18 de enero de 1535, como la “Ciudad de los Reyes”. Pasó a ser la “Capital del Virreinato del Perú” durante el régimen español y después de la independencia se convirtió en la “Capital de la República del Perú”. Hasta que a principio del siglo XXI un nuevo nombre la identificaría como la “Capital Gastronómica de América Latina”, tal como fue declarada en la Cuarta Cumbre Internacional de Gastronomía Madrid Fusión 2006. Un reconocimiento que se debe a la excelencia y al respeto por las tradiciones que prima en sus recetas.
La gastronomía limeña actualmente lleva adelante un movimiento de creatividad de la mano de jóvenes chefs. Una oleada de innovación que redefine las recetas tradicionales bajo nuevas interpretaciones y sofisticadas técnicas culinarias.
La cocina peruana es el fiel reflejo de la identidad del país. Fusiona culturas e influencias (indígena, española, africana, italiana, china y japonesa), heredadas a lo largo de siglos de convivencia. Y resume una enorme variedad de productos e ingredientes.
Su mar es una de las cuencas pesqueras más importantes del planeta y nutre a la cocina costeña de gran variedad de especies: mero, corvina, lenguado, pez espada, atún y, por supuesto, mariscos. El plato más popular es el cebiche, que con sus más de 500 años de antigüedad está presente en restaurantes de todo el mundo bajo la receta clásica o en nuevas interpretaciones.
Adentrándose en territorio peruano, la carne se convierte en la protagonista de la cocina andina, que combina productos de la tierra, como el maíz y la papa, en platos tan sencillos como sabrosos. El máximo exponente es la pachamanca: carnes, choclos, papas, habas, hierbas y especias aromatizantes cocinadas en un hoyo cavado en la tierra envuelto con piedras calientes. Por su parte, en la selva peruana la cocina se torna exótica. Reúne los sabores más desconocidos de Perú, que reconocidos chefs están apostando a revalorizar.
En el apartado de las bebidas es obligado mencionar la chicha y el pisco. Mientras que la interminable lista de postres la encabezan el suspiro a la limeña, la mazamorra morada, el arroz con leche y los picarones (buñuelos fritos de harina de camote, bañados en miel de chancaca).
Lima resume todo este apartado de cocina nacional –costeña, andina y amazónica-. Desandar su circuito gastronómico es motivo suficiente para elegir este destino. En sus calles conviven los chifas (restaurantes fusión chino-peruana), huariques (fondas de barrio) y las cebicherías, con los locales de diseño de última generación. Se mezclan los establecimientos de cocina regional con los de nombres de referencia internacional, y la cocina novoandina con la mediterránea o la japonesa. Los mercados gastronómicos son la delicia de los cocineros, como el de Surquillo con su variedad de hierbas aromáticas, especias y verduras; y el Mercado de Productores de San Isidro con sus delicatessen.

Camino al sur
Partiendo de Lima por la Carretera Panamericana Sur
a 300 km. se arriba a la capital de la Región de Ica. Tierra esotérica, de profunda fe religiosa, dunas, valles y viñedos. Allí se desarrollaron algunas de las más importantes civilizaciones del antiguo Perú, como Paracas y Nasca, que dejaron un legado que perduró a lo largo del tiempo.
Ica, la capital del departamento, merece ser visitada y sobre todo disfrutada. Además de ser famosa por su eterno sol, es reconocida a nivel mundial por ser una excelente región vitivinícola. Sus bodegas y viñedos producen deliciosos piscos y vinos. Las bodegas de Vista Alegre y Tacama abren sus puertas a los viajeros y dan a conocer los secretos de elaboración de sus sabores espirituosos.
El desierto de Ica en Huacachina ofrece unos de los paisajes más bellos de Sudamérica, con formaciones caprichosas de arena formadas por el viento, y con una inmejorable vista de los Andes peruanos en la parte este. Allí todo parece transcurrir en paz y lo único que atenta contra ese equilibrio es un poderoso vendaval de arena: el paracas. Su fuerza da forma a dunas ideales para practicar sandboard o aventurarse en camionetas de doble tracción.
Recostada sobre el mar, en la provincia de Pisco, se encuentra la Reserva Nacional de Paracas. A 250 km. al sur de la ciudad de Lima comienza a tomar forma un refugio de lobos marinos, pingüinos de Humboldt, flamencos y aves marinas. Además de las visitas a la reserva, se pueden conocer el Candelabro, un geoglifo de más de 120 m. de extensión que puede observarse mejor desde el mar; y La Catedral, una formación rocosa erosionada por el viento y el mar, en cuyo interior se encuentran gatos marinos, una especie en vías de extinción.
Por su parte, fuera del área de la reserva y a una hora de navegación hacia el norte irrumpen las Islas Ballestas. Un hábitat de zarcillos, pelícanos, pingüinos y lobos marinos, que pueden observarse fácilmente desde la embarcación. Se trata de una de las excursiones ecoturísticas más conocida en la costa peruana, que vale la pena realizar.
Finalmente, bien al sur de la región, en la provincia de Nasca termina el recorrido, con la visita a las Líneas de Nasca. Declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1994, son una enorme red de trazos y dibujos de animales y plantas –geoglifos- atribuidos a la cultura Nasca, que cubren cerca de 350 km². Fascinantes desde cerca, también pueden observarse desde un mirador de 12 m. erigido en el lugar y mediante vuelos turísticos sobre el área.

DATOS ÚTILES

Cómo llegar:
Tres compañías aéreas conectan Buenos Aires con Lima: Aerolíneas Argentinas realiza un vuelo diario directo entre ambas ciudades. LAN recorre este tramo con tres vuelos de lunes a sábado y cuatro los domingos. TACA Perú tiene dos vuelos diarios de domingos a viernes y tres los sábados.
En Lima el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez está ubicado en la Región Callao, a 30 minutos aproximadamente de la ciudad.

Clima: Lima tene un clima árido y semicálido. La temperatura promedio de máxima es de 21ºC y 17 ºC de mínima.
En la Región de Ica el clima es soleado casi todo el año, con una temperatura media anual de 32ºC de máxima y 9 ºC de mínima.
Dónde hospedarse: la cadena de hoteles boutique Casa Andina tiene establecimientos en Lima y Nasca. Informes: [email protected]

Imperdibles de la gastronomía limeña: Astrid y Gastón, reconocido restaurante de comida peruana, y el bar del antiguo Gran Hotel Bolívar, famoso por su pisco sour y por haber alojado a William Faulkner, Ernest Hemingway, Cantinflas y Ava Gardner.

Temas relacionados

Deja tu comentario