Todo comenzó cuando en una reunión de responsables de las áreas de turismo, el actual intendente de Comodoro Rivadavia, Martín Buzzi, propuso crear un corredor turístico que aprovechara la extensión de la RN3 como troncal e integrara los municipios del sur de Chubut y el norte-centro de Santa Cruz: “Si la ruta 40 estructura los parques nacionales ‘verdes’, la 3 tiene que hacer lo mismo con los parques nacionales ‘azules’; de hecho, la podemos nombrar Ruta Azul”, dijo y se fue.
Los que quedaron se miraron y coincidieron en que la idea no sólo era buena, sino que también traía aparejada una denominación que los especialistas del marketing definirían, por lo menos, como apropiada.
De acuerdo a las teorías de la percepción visual de los colores, el azul es el color del agua, del cielo, del planeta y por lo tanto de vida. Implica crecimiento, esperanza, futuro, constancia, autoridad, confianza, y está asociado con la pureza, la transparencia, la salud, la tranquilidad y el agua.
El agua es el denominador común de los municipios que integran la Ruta Azul, un circuito turístico estructurado en torno a las áreas de protección marina y costera adyacentes a la RN3.
Desde el Parque Marino Costero Patagonia Austral, entre Camarones y Bahía Bustamante -las localidades chubutenses que abren el recorrido al norte junto con Comodoro Rivadavia- hasta el Parque Nacional Monte León, en Puerto Santa Cruz –que clausura el itinerario al sur-, el principal atractivo es el mar y sus distintas manifestaciones de vida.
Chubut y sus riquezas naturales.
El itinerario se inicia en Comodoro Rivadavia, una de las ciudades más pujantes de la Patagonia austral. Dueña de una rica historia, producto de las diferentes corrientes migratorias que la fueron poblando, ofrece innumerables testimonios de las epopeyas de los pioneros.
Ubicada junto al mar, ostenta paisajes dignos de esta Ruta Azul. Basta con aguardar el atardecer junto a la costa en el barrio de pescadores de Caleta Córdova, mientras la luz del faro San Jorge guía a los navegantes; o recibir la brisa marina en los jardines del chalet Huergo, que albergó al general Enrique Mosconi durante los años fundacionales de YPF.
Comodoro alberga servicios hoteleros, gastronómicos y turísticos de alta calidad. Ofrece infraestructura de última generación para la realización de eventos y es, a la vez, uno de los paraísos de los devotos del turismo aventura.
Desde la ciudad se realizan travesías en camionetas 4x4 y recorridos en moto por los caminos adyacentes a la RN3.
El buceo es otra de las actividades que encuentran en esta zona un lugar óptimo. Con profundidades que van entre los 3 y los 27 m., los sitios de buceo ofrecen viejos naufragios, coloridos bosques submarinos de algas, la posibilidad de divisar de una manera diferente a los lobos marinos y el casi seguro encuentro con el pulpo colorado.
Hacia el norte de Comodoro, en las aguas del golfo San Jorge, se erige la primera zona protegida marina y costera del país, el Parque Marino Costero Patagonia Austral.
Ubicado en una franja de 100 km., abarca casi 50 islas con bahías, caletas, ensenadas, playas, restingas y arrecifes de piedra, que configuran un paisaje ideal para el amparo de las aves y especies marinas que anidan cada año de septiembre a marzo.
Para darse una idea de la importancia de este hábitat, basta decir que atesora una de las concentraciones de fauna más importantes del planeta, solamente comparable con las costas de Perú, California o el sudoeste africano.
Aquí pueden avistarse pingüinos de Magallanes, cormoranes, skúas, petreles gigantes, gaviotas cocineras, ostreros negros, patos vapor y garzas blancas. Además, sus aguas son surcadas por toninas overas y sus costas custodiadas por lobos marinos y manadas de guanacos.
En cuanto a la flora, además de la vegetación habitual de la estepa patagónica, pueden hallarse agrupaciones de algas concentradas en determinados lugares, como los bosques subacuáticos de cachiyuyo, y otras especies verdes, pardas y rojas.
Camarones, un pueblo de 1.000 habitantes situado en el extremo norte del Parque Marino Costero Patagonia Austral, fue protagonista de los primeros años de vida de Juan Domingo Perón. En la actualidad, la casa de la familia del que fuera tres veces presidente de la Nación está abierta al público como museo.
Hacia el sur del área protegida se encuentra Bahía Bustamante, que es el único pueblo alguero del mundo surgido de la explotación industrial de la flora marina.
Además, a 30 Km. del pueblo se encuentra el bosque petrificado, al cual se puede llegar en 4x4, a caballo desde la estancia Las Mercedes o en bicicleta.
Historia y naturaleza en Santa Cruz.
Siguiendo hacia el sur por la RN3, encontramos el próximo eslabón del itinerario y el primero perteneciente a la provincia de Santa Cruz, Caleta Olivia, que posibilita disfrutar de sus playas con actividades recreativas y náuticas.
La Reserva Natural Provincial Caleta Olivia es un apostadero de lobos marinos de un pelo, con una población constante que ronda los 600 individuos y se puede visitar durante cualquier época del año.
También se recomienda visitar el casco más antiguo de la ciudad, los barrios construidos por YPF, el Parque Temático 26 de Junio, el monumento al Obrero Patagónico “Gorosito” y Puerto Caleta Paula.
Continuando el derrotero de la RN3, 75 km. hacia el sur, se llega a la localidad de Fitz Roy. Junto a Jaramillo, ambas ciudades están fuertemente ligadas al Monumento Natural Bosque Petrificado, un yacimiento fósil de 60 mil ha. que posee restos de troncos petrificados con una antigüedad de 150 millones de años; y a las huelgas rurales de 1921 a través de la figura emblemática de Facón Grande –asesinado por la represión policial- y el paso a la historia como el sitio de la semana trágica de la Patagonia.
Puerto Deseado (120 km. hacia el sudeste por la RN281) ostenta un accidente geológico único en Sudamérica, la Reserva Natural Ría Deseado, un río que abandonó su cauce y fue ocupado por el mar.
Esta área alberga una gran biodiversidad de especies como el pingüino de Magallanes, cormoranes, lobos marinos y toninas overas, entre otras.
Aquí se encuentra la única colonia del pingüino de penacho amarillo que existe en la costa patagónica. Para conocerlos hay que tomar una excursión en la cual se interna 25 km. en el mar abierto hasta llegar el futuro Parque Nacional Isla Pingüino.
La Reserva Natural Cabo Blanco, por su parte, es uno de los mayores apostaderos continentales del lobo marino de dos pelos de toda la costa patagónica.
En Puerto San Julián, según la historia, desembarcó en 1520 Hernando de Magallanes y en su contacto con los nativos los bautizó Patagones, dando así origen al mito que dice que San Julián es la cuna del topónimo Patagonia.
El circuito costero de San Julián está conformado por 27 km. de playas que refugian a lobos marinos, cormoranes grises y una variada fauna autóctona.
A 150 km. del ejido urbano, el sitio arqueológico La María exhibe en 87 cuevas y aleros las enigmáticas pinturas rupestres que datan de 12.600 años.
Ya hacia el final del recorrido, en Comandante Luis Piedra Buena, emplazada a 24 km. de la desembocadura del río Santa Cruz, se puede visitar la isla Pavón, lugar Histórico Nacional al que arribó el comandante Luis Piedra Buena en 1859 e izó, por primera vez, la bandera nacional en la Patagonia austral.
Entre las actividades náuticas que se pueden desarrollar en el río Santa Cruz figuran la navegación a vela y en kayak. El mismo curso es ideal para la pesca de truchas arcoiris, steelhead, percas y róbalos.
A 17 km. de la ciudad se encuentra el puerto de Punta Quilla, donde cada año llegan 25 mil parejas de pingüinos magallánicos para su reproducción.
Para rendirle homenaje a este trazado, la Ruta Azul cierra su trayecto al sur con otro Parque Nacional costero, el Monte León, a 54 km. de Puerto Santa Cruz.
Se trata del primero en su tipo en Argentina y rescata los ecosistemas de la meseta y la costa con una rica variedad de flora y fauna.
La pingüinera de Monte León esta compuesta por 75 mil parejas. Además, en el área se pueden observar lobos marinos de un pelo y toninas overas.
Quienes disfruten del avistaje de aves encontrarán keus patagónicos, cauquenes, loicas, caranchos, choiques, bandurrias y águilas moras en la estepa; y al llegar a la costa, cormoranes, palomas antárticas, chorlitos, gaviotines, garzas y ostreros que se destacan entre las 20 especies costeras marinas.
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Ruta Azul: la perla escondida de la Patagonia
• Por Ana Stingl, titular de la Agencia Comodoro Turismo.
La Ruta azul fue propuesta por el intendente de Comodoro Rivadavia que años antes había sido el propulsor del Parque Marino Costero Patagonia Austral. Con ésta y tres áreas protegidas más, la idea es empezar a trabajar una costa patagónica que no es tan conocida.
La RN3 se convirtió en la vertebradora de estos parques y en sus adyacencias hay poblados que tiene historias muy interesantes.
Comodoro se estableció como la puerta de entrada natural al circuito por contar con el aeropuerto internacional que recibe vuelos diarios de AR y LAN y frecuencias semanales de LADE que le dan una interconexión con la Patagonia austral.
Este es un producto que va a beneficiar a muchos destinos que no han podido insertarse en el mapa turístico nacional y que por fin se sienten parte de un proyecto.
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