Una de las principales actividades es explorar el Parque Nacional Natural Amacayacu, ubicado en medio de la amazonia, que cuenta con un paisaje típico de la selva húmeda tropical, de bosques inundables, de tierra firme, pantanos, ciénagas y sistemas fluviales representativos de la zona.
Allí tendrá el privilegio de apreciar algunas especies en vía de extinción como la danta, el jaguar, el manatí y la nutria. Además, hay una gran diversidad de reptiles y peces en una vegetación en parte flotante representada por la victoria regia, una hoja redonda de gran tamaño que puede llegar a medir hasta 2 m. de ancho y es el colchón sobre el que reposan pequeños mamíferos.
Una vez en el Parque hay varias opciones de actividades. Entre ellas se destaca el canotaje nocturno a través del rió Amazonas o pequeñas quebradas afluentes del mismo. Quienes prefieran algo más extremo podrá vivir durante tres horas una aventura de aproximadamente 1 km. de recorrido en la selva para llegar a la Ceiba, un árbol con más de 300 años de vida al cual es posible ascender a través de cuerdas o por escalera a una primera plataforma a 30 m. de altura.
En la plataforma se observan las copas de los árboles, habitantes de las alturas como aves, monos e insectos y el río Amazonas. Luego se cruza un puente colgante de 65 m. de longitud hasta una segunda plataforma ubicada a 26 m. de altura en el árbol Capinurí y allí se desciende por cuerdas en rappel.
Para los amantes de los animales, la observación de delfines rosados es otra de las actividades imperdibles. Su duración es de aproximadamente de ocho horas. Muy temprano en la mañana, se sale al lago Tarapoto donde tendrá la oportunidad de disfrutar del paisaje, observar los delfines rosados y grises (sujeto a condiciones climáticas), nadar y conocer acerca de los mitos y leyendas de las comunidades indígenas. Se continúa hacia la población de Puerto Nariño, municipio de Amazonas, considerado "el pesebre de la selva", donde está prohibida la circulación de vehículos motorizados en sus calles. Allí mismo se almuerza y se visitan algunos sitios de interés, para finalizar en la Fundación Omacha donde compartirán con usted y sus acompañantes las investigaciones realizadas acerca de los delfines rosados y grises, así como otras especies que habitan en el río Amazonas y sus afluentes.
Para disfrutar realmente de la naturaleza, lo ideal es caminar. El punto de partida es el Centro de Visitantes Yewae (Anaconda-Madre del agua) donde un funcionario encargado dicta una charla acerca de los árboles de la región. Continúa por el Sendero Naimekumaw (Camino de la selva) para observar monos, mariposas, insectos y una asombrosa vegetación. Dependiendo de la época del año en que se realice el paseo, es posible recorrer el sendero en canoa nativa si el nivel del agua lo permite. Este trayecto de kilómetro y medio tiene una duración aproximada de 40 minutos.
Una de las mejores experiencias es pasar noche en la mitad del río, en la casa flotante, una plataforma de dos pisos con todas las comodidades. La casa cuenta con personal de apoyo y con todas las comodidades necesarias, como habitación, baño con agua caliente, cocina, salón y bar, para disfrutar de la naturaleza de la zona.
La Isla de los Micos es otro de los lugares para visitar, un santuario de fauna y flora de la región ubicado frente al corregimiento de Santa Sofía. El recorrido es de aproximadamente una hora y media desde el centro de visitantes Yewae hasta la isla, navegando por el río amazonas y pasando por las poblaciones de Vergel, Macedonia y Santa Sofía.
Opciones de alojamiento.
En el Amazonas las opciones de alojamiento más importantes son el hotel Decameron Decalodge Ticuna y el Parque Nacional Natural Amacayacu.
El Decameron es una estructura que aplica los más modernos conceptos en hotelería internacional y se ubica a sólo cinco minutos del aeropuerto Vázquez Covo, en el corazón de Leticia. Es una propuesta ideal para los amantes del turismo ecológico, un destino único y divertido. Para hacer más llevadero el calor de la región tiene una piscina de amplísimas dimensiones sobre la que se levanta una terraza en madera con servicio de bar. Entre los servicios que ofrece están servicios de Internet, teléfono, actividades programadas para niños y adulto, lavandería y servicio médico.
Por su parte Amacayacu, cuenta con siete malokas privadas (casas indígenas), cada una de ellas dotada con balcón y vista al río, ventilador y guardarropa en acomodación doble o triple y la séptima Maloka denominada Victoria Amazónica con una acomodación familiar máximo para cuatro personas.
Adicionalmente el parque cuenta con dos módulos de habitaciones compartidas con capacidad total de 42 personas y baños comunales conformados por seis sanitarios y seis duchas para hombres y mujeres.
TIPS DEL VIAJERO
¿Cómo llegar?:
desde El Dorado deberá tomar un vuelo de casi dos horas hasta el aeropuerto Vázquez Cobo de Leticia, con Aero República o Satena.
Recomendaciones:
Vacunarse contra la Fiebre Amarilla mínimo 10 días antes del viaje. Deberá presentar el carné vigente al ingreso del área protegida.
Llevar ropa de algodón, protector solar, tenis, navaja, sombrero, repelente en barra, linterna, frazada liviana, toallas y bolsas para la basura.
Allí tendrá el privilegio de apreciar algunas especies en vía de extinción como la danta, el jaguar, el manatí y la nutria. Además, hay una gran diversidad de reptiles y peces en una vegetación en parte flotante representada por la victoria regia, una hoja redonda de gran tamaño que puede llegar a medir hasta 2 m. de ancho y es el colchón sobre el que reposan pequeños mamíferos.
Una vez en el Parque hay varias opciones de actividades. Entre ellas se destaca el canotaje nocturno a través del rió Amazonas o pequeñas quebradas afluentes del mismo. Quienes prefieran algo más extremo podrá vivir durante tres horas una aventura de aproximadamente 1 km. de recorrido en la selva para llegar a la Ceiba, un árbol con más de 300 años de vida al cual es posible ascender a través de cuerdas o por escalera a una primera plataforma a 30 m. de altura.
En la plataforma se observan las copas de los árboles, habitantes de las alturas como aves, monos e insectos y el río Amazonas. Luego se cruza un puente colgante de 65 m. de longitud hasta una segunda plataforma ubicada a 26 m. de altura en el árbol Capinurí y allí se desciende por cuerdas en rappel.
Para los amantes de los animales, la observación de delfines rosados es otra de las actividades imperdibles. Su duración es de aproximadamente de ocho horas. Muy temprano en la mañana, se sale al lago Tarapoto donde tendrá la oportunidad de disfrutar del paisaje, observar los delfines rosados y grises (sujeto a condiciones climáticas), nadar y conocer acerca de los mitos y leyendas de las comunidades indígenas. Se continúa hacia la población de Puerto Nariño, municipio de Amazonas, considerado "el pesebre de la selva", donde está prohibida la circulación de vehículos motorizados en sus calles. Allí mismo se almuerza y se visitan algunos sitios de interés, para finalizar en la Fundación Omacha donde compartirán con usted y sus acompañantes las investigaciones realizadas acerca de los delfines rosados y grises, así como otras especies que habitan en el río Amazonas y sus afluentes.
Para disfrutar realmente de la naturaleza, lo ideal es caminar. El punto de partida es el Centro de Visitantes Yewae (Anaconda-Madre del agua) donde un funcionario encargado dicta una charla acerca de los árboles de la región. Continúa por el Sendero Naimekumaw (Camino de la selva) para observar monos, mariposas, insectos y una asombrosa vegetación. Dependiendo de la época del año en que se realice el paseo, es posible recorrer el sendero en canoa nativa si el nivel del agua lo permite. Este trayecto de kilómetro y medio tiene una duración aproximada de 40 minutos.
Una de las mejores experiencias es pasar noche en la mitad del río, en la casa flotante, una plataforma de dos pisos con todas las comodidades. La casa cuenta con personal de apoyo y con todas las comodidades necesarias, como habitación, baño con agua caliente, cocina, salón y bar, para disfrutar de la naturaleza de la zona.
La Isla de los Micos es otro de los lugares para visitar, un santuario de fauna y flora de la región ubicado frente al corregimiento de Santa Sofía. El recorrido es de aproximadamente una hora y media desde el centro de visitantes Yewae hasta la isla, navegando por el río amazonas y pasando por las poblaciones de Vergel, Macedonia y Santa Sofía.
Opciones de alojamiento.
En el Amazonas las opciones de alojamiento más importantes son el hotel Decameron Decalodge Ticuna y el Parque Nacional Natural Amacayacu.
El Decameron es una estructura que aplica los más modernos conceptos en hotelería internacional y se ubica a sólo cinco minutos del aeropuerto Vázquez Covo, en el corazón de Leticia. Es una propuesta ideal para los amantes del turismo ecológico, un destino único y divertido. Para hacer más llevadero el calor de la región tiene una piscina de amplísimas dimensiones sobre la que se levanta una terraza en madera con servicio de bar. Entre los servicios que ofrece están servicios de Internet, teléfono, actividades programadas para niños y adulto, lavandería y servicio médico.
Por su parte Amacayacu, cuenta con siete malokas privadas (casas indígenas), cada una de ellas dotada con balcón y vista al río, ventilador y guardarropa en acomodación doble o triple y la séptima Maloka denominada Victoria Amazónica con una acomodación familiar máximo para cuatro personas.
Adicionalmente el parque cuenta con dos módulos de habitaciones compartidas con capacidad total de 42 personas y baños comunales conformados por seis sanitarios y seis duchas para hombres y mujeres.
TIPS DEL VIAJERO
¿Cómo llegar?:
desde El Dorado deberá tomar un vuelo de casi dos horas hasta el aeropuerto Vázquez Cobo de Leticia, con Aero República o Satena.
Recomendaciones:
Vacunarse contra la Fiebre Amarilla mínimo 10 días antes del viaje. Deberá presentar el carné vigente al ingreso del área protegida.
Llevar ropa de algodón, protector solar, tenis, navaja, sombrero, repelente en barra, linterna, frazada liviana, toallas y bolsas para la basura.

