EUROPA

Una ruta por los castillos de Escocia y una sorpresa final

Dueños de historias de batallas y duques, los castillos de Escocia abren sus puertas y develan sus misterios en una ruta que va de Edimburgo a Glasgow.

Con casi 3 mil castillos, en Escocia (Europa) nos toparemos seguramente más de una vez con alguno de ellos en los caminos y en las ciudades. A diferencia de los palacios que fueron construidos para el disfrute, los castillos se erigieron para cumplir la función de defensa.

De la mano de la empresa de viajes Europamundo, que ofrece varios tours por la zona, descubrimos algunos de los más destacados, en una ruta que va de Edimburgo, pasa por las Highlands y culmina en Glasgow. En los intervalos del derrotero descubriremos pequeños pueblos con impronta bien local y espléndidos paisajes.

Castillo de Edimburgo.

En Edimburgo –capital de Escocia– conviven un centro histórico, Patrimonio de la Humanidad, que data del medioevo; con el New Town o zona más moderna cuyas construcciones se retrotraen al siglo XVIII, de estilo neoclásico georgiano.

El Castillo de Edimburgo domina el perfil de la capital desde su estratégico emplazamiento, en un escarpado volcán extinto, sirviendo como fortaleza.

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Este edificio ensambla en su estructura diferentes momentos de la historia: la Capilla de Santa Margarita, por ejemplo, data del siglo XII; mientras que el Gran Salón fue erigido alrededor de 1510; la batería Half Moon del Regent Morton, a finales del siglo XVI; y el Monumento a la Guerra Nacional de Escocia después de la Primera Guerra Mundial.

Los visitantes conocerán, además, que este castillo es morada de las Joyas de la Corona, la Piedra del Destino y el Museo Nacional de Guerra de Escocia.

Hay visitas guiadas y con audioguía.

Castillo de Stirling.

Hacia el norte despunta Stirling, que alguna vez fue la capital del país. Hoy alberga un castillo que también está construido sobre una colina basáltica y que sirvió de escenario para las batallas por la independencia de Escocia que acontecieron en el siglo XIII.

Además, fue una residencia de los reyes y reinas de Stewart, quienes llevaron a cabo grandes celebraciones en el lugar.

El recorrido por el castillo deberá incluir el Gran Salón, la Capilla Real, la Exposición del Castillo, el Museo Regimental, las Grandes Cocinas, el Estudio de Tapices y el cercano Argyll's Lodging, una casa del siglo XVII.

Lo interesante del lugar es que el circuito lo guían personas disfrazadas como funcionarios de la corte, damas de honor y sirvientes.

El lugar cuenta con un restaurante, tiendas de regalos, terrazas y jardines para descansar.

Pitlochry y el Castillo Blair.

El circuito continúa hacia el norte de Escocia por Pitlochry, ciudad victoriana del siglo XIX, donde se encuentra la destilería Blair Athol, que produce excelentes whiskeys.

En las inmediaciones se erige el Castillo Blair, antigua sede de los duques y condes de Atholl y hogar del último ejército privado que queda en Europa, los Atholl Highlanders.

El castillo abre 30 habitaciones, el salón de baile victoriano, el vestíbulo de entrada, el comedor estatal, destacando también la escalera de cuadros.

Un párrafo aparte merece el jardín restaurado a su diseño georgiano original, con árboles frutales y vegetales, puente chino, y esculturas.

Castillo de Eilean Donan.

Icono de Escocia, el Castillo de Eilean Donan es una de las atracciones turísticas más populares de las Highlands por su historia y por su entorno. Es que se erige en una pequeña isla, en el punto donde se encuentran tres grandes lagos y rodeado por las montañas de Kintail.

Sus primeros cimientos datan del 634 d. de C. sirviendo como lugar de clausura monástica, luego como fortaleza para las invasiones vikingas hasta 1719 cuando sufrió los embates de los levantamientos jacobitas.

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El castillo fue reconstruido como una casa familiar entre 1912 y 1932 e incorporó gran parte de las ruinas.

Los visitantes ahora tienen la oportunidad de conocer por la mayoría de las salas internas, viendo muebles de época, artefactos jacobeos, exhibiciones de armas y bellas artes.

Castillo Urquhart y el lago Ness.

El Castillo Urquhart constituye un excelente preludio para el paseo por el lago Ness, la sorpresa del derrotero por este destino de Europa. En realidad, se trata de una construcción en ruinas, ya que fue parcialmente destruido en el siglo XVIII. En su torre, que sufrió los embates de un rayo, dicen que aparece un fantasma vestido de blanco.

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Como este lugar, el cercano lago Ness también es dueño de una leyenda célebre, originada en el siglo VI, que habla sobre la existencia de un monstruo.

Lo ideal es tomar un crucero de media hora para navegar sus calmas aguas y conocer la historia de este personaje y las teorías que lo envuelven.

Castillo de Inveraray.

Ya cerca de Glasgow, el Castillo de Inveraray se alza a la vera del lago Fyne y de las montañas. Construido entre 1745 y 1790, fue morada de los duques de Argyll.

Los visitantes podrán conocer el Armory Hall que contiene unas 1300 piezas históricas, un elegante comedor, una sala de dibujo con tapices con muebles escoceses, ingleses y franceses; así como obras de arte y una colección de porcelana, plata y reliquias familiares.

El hermoso jardín del castillo y la extensa finca ofrecen fantásticos paseos junto a un alojamiento de vacaciones de primera clase. Hay un salón de té que ofrece a los visitantes refrescos y una tienda de regalos que vende una variedad de artículos escoceses de calidad.

Llegamos a Glasgow, el último de los destinos de este recorrido.

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