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El hogar de las truchas

La Patagonia andina está surcada, de oeste a este, por ríos y arroyos, muchos de ellos tributarios de los numerosos lagos, conformando un mosaico de escenarios donde proliferan diversas especies, pero en especial, las truchas arcoíris, marrones. Pescar en aquella región es una de las actividades más fascinantes que se puedan realizar. No se trata de contemplar la belleza del paisaje sino de adentrarse en él, de disfrutarlo a fondo. Los invitamos a descubrirlo.

La brisa que baja de las montañas agita las copas de los árboles del bosque, generando ese susurro tan particular. De vez en cuando se escucha el gorjeo de algún pájaro y el borbotear del agua. Todo en perfecta armonía. Y en medio de ese concierto natural, el siseo del reel y un burbujear sordo cuando la línea toca la superficie del agua que lanzó un pescador sumergido en el río. Pescar en la Patagonia es una de las actividades más fascinantes que se puedan realizar. No se trata de contemplar la belleza del paisaje sino de adentrarse en él, de disfrutarlo a fondo. Y obviamente, no son pocos los escenarios dónde experimentar esta relajante actividad.

DOS ESCENARIOS.

Básicamente hay dos grandes escenarios: la costa patagónica y los ríos que atraviesan la meseta y que, en general, nacen en las montañas y los lagos.

Por eso, todas las localidades de la Patagonia andina son, en mayor o menor medida, puntos de partida posibles para recorrer esos cursos de agua que van desde ríos consolidados a sutiles arroyos.

San Martín de los Andes es uno de esos trampolines. Cerca de la localidad hay una amplia variedad de truchas, desde las arcoíris, a las marrones y las fontinnalis. También se encuentran salmones encerados y algunas otras especies autóctonas como el pejerrey patagónico y la perca. En esos parajes, la pesca con mosca, el trolling y el spinning son las modalidades más difundidas (ver glosario).

La pesca con mosca es, junto con el trolling y el spinning, una de las técnicas más practicadas en la zona andina. Los meses más intensos son siete, de noviembre a mayo. De todos modos hay otros enclaves, como los lagos Alicurá, Arroyito, Moquehue, Pichi Picún Leufú, Pulmarí y Ramos Mexía, que permanecen abiertos todo el año. En realidad los diferentes meses se relacionan con otras cuestiones. Entre primavera y verano (noviembre y diciembre) los ríos en general tienen mayor correntada, siendo el momento que aprovechan las truchas para regresar a los ríos. Pero en esas jornadas las temperaturas muestran una gran amplitud y los días son ventosos. En pleno verano (enero y febrero) las temperaturas son más benignas, llueve poco y las jornadas son más largas. Entre marzo y abril, por fin, las temperaturas se vuelven más bajas, pero la zona se torna más tranquila para explorarla y para pescar.

En general se ha impuesto la modalidad catch and release (ver recuadro). De este modo se protege a las especies ictícolas y se minimiza el impacto ambiental.

A la hora de delimitar las zonas, los ríos más potables para pescar son el Caleufú, Quilquihué y Hermoso, donde se encuentran las especies ya mencionadas. El Caleufú, que nace de la fusión de los ríos Hua-Hum y Meliquina, recorre 50 km. y desemboca a su vez en el Collón Cura.

GPS EN MANO.

Piedra del Águila brinda otro punto inigualable: el río Limay. Allí la modalidad que domina es la pesca con mosca, uno de los estilos más complejos, elegantes y deportivos. Se trata, concisamente, de lanzar una línea sin plomada. Es necesario aplicar una técnica determinada para tirar el anzuelo a casi 30 m. Previo a esto, en realidad, constituye una técnica en sí misma saber atar la mosca a la línea y, posteriormente, cuando “ataque” el pez, saber darle pelea.

Como en otros ríos, en el Limay hay percas y pejerreyes, pero fundamentalmente es “territorio” de truchas, especialmente las arcoíris y las marrones.

La oferta de Neuquén se completa con otros ríos como el Trocomán, Reñi Leuvu, Trolope y Nahueve, y lagos y lagunas como Varvarco, Huechulafquen, Tromen, Traful, Parimún, Aluminé y Lolog (estos dos abiertos todo el año).

LOS PARAJES DE RIO NEGRO Y CHUBUT.

Las especies, a lo largo de la Patagonia y hacia el sur, no varían de río a río. Sí cambian, obviamente, los escenarios. En Río Negro, por ejemplo, se encuentran el arroyo Valcheta y la cuenca del Maquinchao; y los lagos Nahuel Huapi, Gutiérrez y Mascardi, y el Moreno, que permanece abierto todo el año.

En Chubut aparecen también otras variantes como las truchas de arroyo, salmones encerados y del Pacífico. En la provincia abundan muchos escenarios en la Comarca del Paralelo 42. El río Chubut, el Parque Nacional Los Alerces y dentro de sus confines los ríos Rivadavia y Carrileufú. Al sur, en Esquel y Trevelin, despuntan el Futaleufú, el Corcovado, la comarca del río Pico y la localidad Alto Río Senguer. Y si de lagos se trata: La Plata y el dique Ameghino.

PESCAR EN EL EXTREMO AUSTRAL: SANTA CRUZ Y TIERRA DEL FUEGO.

En Santa Cruz aparecen algunas variantes como las truchas steelhead (o cabeza de acero). La sucesión de ríos potables abarca al Coyle, La Leona, Rubens, Penitente, Jeinimeni, Los Antiguos y Gallegos. Los lagos para pescar: Argentino, Roca, Viedma, Cardiel, Buenos Aires, San Martín, Pueyrredón, Posadas, Strobel y Ghío.

La primera sorpresa al llegar a Tierra del Fuego es que Río Grande ostenta el título de “Capital Internacional de la Trucha”, y en consecuencia es la plataforma indicada para pescar en los ríos Ewan y Menéndez, las lagunas Bombilla, Suderland, Palacio, Margarita, Santa Laura y San Ricardo, y los lagos Fagnano y Escondido.

TIPS PARA EL VIAJERO

- Información: es importante conocer tanto las temporadas en las que se puede pescar como los límites de piezas por pescador y la tramitación de los permisos. Todo esto está contenido en el "Reglamento de Pesca Deportiva Continental Patagónica", que anualmente produce la Mesa Honoraria de Pesca Deportiva en Zona Andina y que puede consultarse y bajarse de www.mesapescaandina.org.
- Guías: es interesante la idea de contratar un guía que nos lleve de pesca. No se trata de necesitar un tutelaje, pero sí de acceder a los recovecos, y tramos de ríos y arroyos donde la actividad es más fructífera y permitida. Todas las agencias de viajes receptivas de la zona ofrecen excursiones y guías experimentados.
- Equipos: es posible conseguir equipos en destino pero sin duda alguna la variedad y amplitud de precios se encuentra en los grandes mercados (como Buenos Aires). Es conveniente armar un kit propio de pesca de antemano.

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